domingo, 30 de mayo de 2010

Pebetero

La Directora del Museo de Almería, Ana Navarro Ortega, nos habló este domingo en “la pieza del mes” del pebetero con forma de cabeza femenina hallado en La Algaida (Sanlúcar de Barrameda) en las excavaciones realizadas durante seis años (1978-1984) y concretamente en la zona del santuario.

Realizada en arcilla, tiene unas medidas de 17 cm. de alto y 9 cm. de ancho. Está reconstruida en gran parte y hueca en su interior. Su cronología nos lleva a incluirla entre el siglo IV-III a.C.

La finalidad de estas piezas era en un principio de la quemadores de esencias o perfumes. Otros autores dicen que posteriormente pierden esa función y se convierten en piezas votivas. Son introducidas en la península con unos moldes que paulatinamente van cambiando y adaptándose a los gustos locales. En Cádiz han aparecido varios fragmentos de este tipo de piezas en contextos de hornos y en otros yacimientos como zona de necrópolis y en la Casa del Obispo.

Nos comentaba Ana Navarro, que sobre la cabeza se sitúa una cazoleta en forma de corona, a veces con decoración (espigas con frutos o aves enfrentadas) y que suelen aparecer en contextos sagrados. Las divinidades con las que pueden estar relacionados serían Astarté (fenicia) o Tanit (púnica). Al finalizar la conferencia, tras las preguntas y a modo de resumen, lo que sí parece claro es que estas piezas tienen bastante relación con la mujer, la fertilidad, las cosechas y las ofrendas hechas para que estos aspectos fueran favorables.

domingo, 23 de mayo de 2010

Imaginería de San José (XIII)


Parroquia de San José

Este templo fue edificado en 1787 como parroquia del núcleo urbano de extramuros que se empezaba a gestar. En esta iglesia encontramos dos imágenes de San José. El primero, de mármol, se encuentra en la hornacina de la fachada de la iglesia.

El obispo José Escalzo y Miguel llamó a Cosme Velázquez, autor de la imagen, para ejecutar las obras de esculturas y retablos de la nueva parroquia de San José. Todas se perdieron cuando incendiaron el templo en 1936.

El San José que está en el interior, preside el retablo mayor y es una obra genovesa de mediados del siglo XVIII. Como decía, el templo, incendiado en 1936, perdió todos sus retablos. Actualmente las imágenes que contemplamos en las naves están situadas en hornacinas y son en su mayoría de moderna factura, aunque hay algunas tallas antiguas de distinta procedencia. 

Además de la imagen josefina que nos ocupa -que estaba en Capuchinos-, el retablo mayor es del siglo XVII y estuvo en varios lugares; fue el primero que tuvo el Nazareno de Santa María, posteriormente, en el siglo XVIII, pasó a Capuchinos y ahora enriquece con su presencia esta sufrida iglesia de San José.

Imaginería de San José (XII)


Catedral

Este San José, que se encuentra en un lateral de la capilla de San Juan Bautista de la Salle, cuenta con una característica sorprendente; es una obra dieciochesca de escuela sevillana, estofada y policromada, pero está repintada para imitar mármol.

Como la Catedral de Cádiz se empezó a levantar en 1722 -época de pleno esplendor comercial- y su construcción fue sufriendo los diversos avatares históricos y económicos, al final, de todos los retablos proyectados en mármol sólo se llegó a materializar uno. Ya en el siglo XIX, había que terminar la obra como fuera y también dotarla del lógico contenido religioso y artístico. Para ello se dispuso de obras de variada procedencia y otras encargadas expresamente.

Lo penoso es que algunas obras barrocas -no sólo este San José- sufrieran este repinte en blanco con unas miras supuestamente estéticas de igualar o intentar mostrar un entorno en el que debería haber predominado el mármol, tanto en arquitectura como en escultura, cuando las circunstancias económicas no lo permitieron. En la foto se aprecia cómo está latente el estofado, que parece querer salir de nuevo para mostrarse en todo su esplendor. Ojalá pudiera recuperarse algún día.

Imaginería de San José (XI)


Iglesia de Santiago

El San José de la iglesia de Santiago se encuentra ubicado en una hornacina del grandioso retablo mayor, obra de Alejandro Saavedra (siglo XVII). Concretamente se sitúa en la hornacina del primer cuerpo a la izquierda. Es una obra del siglo XVII y atribuible a José de Arce. Junto con las demás imágenes del retablo, forman un programa iconográfico sobre la familia de María.

Este templo, que en su origen fue una ermita dedicada a Santiago y de la cual tomó nombre uno de los primeros arrabales de la ciudad, fue reedificada a partir de 1635 convirtiéndose en la soberbia iglesia que podemos contemplar hoy. 

Desde el siglo XVI la han ocupado los jesuitas y tras cuatro siglos de permanencia en ella, hace tres años, los tres últimos que quedaban -entre ellos el conocido Padre Loring- marcharon definitivamente de la ciudad.

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