sábado, 19 de marzo de 2011

Imaginería de San José (XXI)


Parroquia de San Antonio

San José que se encuentra en la nave del evangelio, en un retablo del siglo XVII procedente del desaparecido convento de La Candelaria.
Desde hace algunos años, a pesar del desafortunado repinte que sufrió en los años sesenta del pasado siglo, se había atribuido acertadamente a La Roldana y a su marido como obra del periodo gaditano (1687-1688)
Mereció formar parte de la gran exposición dedicada a esta escultora, celebrada en los Reales Alcázares de Sevilla en el año 2007. Su inclusión en la muestra y por consiguiente en el catálogo (1), ha enriquecido enormemente el estudio de la imagen como a continuación veremos:

San José, representado de mediana edad, está en actitud de dar un paso adelante avanzando la pierna izquierda e intentando dar movimiento a una composición que habitualmente es estática. Con este gesto, la escultora logra dos objetivos; primero, nos muestra el pie calzado con unas sandalias. Segundo, crear movimiento con el extremo derecho del manto que, después de envolver la figura por detrás, se anuda en el cinto por delante. Refuerza el dinamismo de la figura, los plegados del manto con ondulaciones zigzagueantes.
Lleva los brazos en paralelo y en horizontal, sosteniendo el cuerpo del Niño que juguetea moviéndose. Las manos de San José, de dedos cortos, separan el índice del corazón formando una marcada uve, mientras une los dos dedos centrales.

El Niño, que está recostado sobre los brazos de San José con una posición del cuerpo forzada, mira al espectador mostrándonos una actitud cariñosa, tocándole la barba con la mano izquierda e intentando agarrar el cuello de la túnica con la otra mano. Su cabeza, con ojos pequeños y hundidos, frente amplia y pronunciada con el peinado infantil característico de La Roldana; raya del pelo a un lado, flequillo realizado con mechones aislados que llevan un rizo en un extremo.
En una anterior entrada de la "Imaginería de San José" de este blog (la número XVIII) ya traté el tema del origen y la actual ubicación de este San José, formulando algunas hipótesis. Después de estos comentarios artísticos realizados por los comisarios de la exposición, poco más se puede decir.


(1) Romero Torres, José Luis y Torrejón Díaz, Antonio (comisarios científicos): Roldana, catálogo de la exposición celebrada en los Reales Alcázares de Sevilla, incluida en el proyecto Andalucía Barroca., Sevilla, Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, 2007.

Torrejón Díaz, Antonio: “Luisa Roldán, San José. Cádiz, Iglesia de San Antonio de Padua”, Roldana, catálogo de la exposición celebrada en los Reales Alcázares de Sevilla, Sevilla, 2007, p. 186.

Imaginería de San José (XX)


Convento de San Francisco

San José de factura moderna que ocupa un retablo dieciochesco que se encuentra en la capilla de San Telmo (1). Esta capilla se erigió en 1567 costeada por los navegantes cántabros. Es una de las más grandes de la iglesia, con planta rectangular, y por donde se abre la puerta lateral de la iglesia.

Parece ser que este retablo se encontraba en la nave principal. A mediados del siglo pasado se retiraron algunos, ubicándolos en esta capilla de San Telmo. Desconozco que imagen sería la originaria de este retablo, pero resulta muy interesante -y no sé si significativo para la investigación- observar las dos pequeñas hornacinas con pinturas que se encuentran a los lados del San José, representando a los arcángeles San Miguel y San Rafael.

(1) La devoción a San Telmo viene por influencia de los navegantes cántabros. Sin embargo no se conserva su imagen. También una lápida recordaba su terminación: “Acabose esta capilla de San Telmo el 2 de julio de 1568, siendo el mayordomo Sebastián Muñoz”

Imaginería de San José (XIX)

Convento de Nuestra Señora del Carmen


Este San José con el Niño ocupa la amplia hornacina del retablo rococó realizado por Gonzalo Pomar a mediados del siglo XVIII, situado en el testero del lado izquierdo del crucero.

El grupo escultórico es de escuela genovesa –atribuible al taller de Maragliano- y realizado en el primer tercio del siglo XVIII. Del tipo itinerante, refleja el papel de guía de San José.

Es una de las mejores esculturas genovesas dentro del amplio repertorio que tenemos en la ciudad. Así lo (1) expresó también el prior de los Carmelitas Descalzos de Sevilla, P. Fr. Juan Dobado Fernández, en su conferencia titulada “Piedad y arte en el Carmen gaditano”, que formó parte del ciclo de conferencias que tuvieron lugar el pasado año con motivo del bicentenario de la consagración del templo carmelitano

Es esta versión, en la que el Niño va caminando a su lado cogido de la mano, la que abanderaron los carmelitas descalzos y que en este templo del Carmen de Cádiz tiene como ejemplo esta magnífica talla que presenta una riquísima policromía y estofado. Según José Miguel Sánchez Peña (2), esta policromía es bastante similar a la que muestra la Virgen de Portacoeli, pudiendo estar realizada por el mismo artista. Curiosamente esta Virgen ocupó este mismo retablo que ahora alberga a San José.

(1) El Nuncio Apostólico en España, Pedro Gravina, consagró esta iglesia y el altar el 29 de junio de 1810,"a honor de la Sagrada Virgen María del Monte Carmelo"
(2) Sánchez Peña, José Miguel. Escultura genovesa: Artífices del Setecientos en Cádiz. Cádiz 2006

miércoles, 9 de marzo de 2011

Corazón Agustino (I)

Sobre la puerta principal de la Iglesia de San Agustín, formando parte de la portada de mármol fechada en 1647 y encargada a Génova por Sancho de Urdanibia, se encuentra este corazón traspasado por una flecha que simboliza el gran amor por Dios que tenía San Agustín y que se convirtió en el emblema de la Orden.

A partir del siglo XV su atributo es un corazón en llamas -como símbolo de su total entrega a Dios- o traspasado por flechas (1)
Como él mismo decía: "Atravesaste, Señor, mi corazón, con una flecha de amor tan penetrante, que introducida profundamente en el pecho, se quedó el encendido arpón dentro de la misma herida"
En una próxima entrada, mostraremos dónde podemos contemplar el otro tipo de corazón, en llamas, en otra iglesia, y no en el exterior sino dentro del templo.

(1) Giorgi, Rosa. Santos. Los Diccionarios del Arte. Editorial Electa

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